El nuevo presidente dará un nuevo paso en la "Hoja de Ruta" de ETA

otegi-banderaEl “guirigay nacional” es una buena cortina de humo para evitar que el pueblo español se percate de las verdaderas dimensiones de los tejemanejes políticos. Hace varios años que se firmó la “Hoja de Ruta” vasca, en la que PP y PSOE se comprometían a devolver al separatismo vasco su puesto en las instituciones, a cambio del cese de la violencia. después de un lustro, ETA es cierto que no ha vuelto a matar, pero sus armas, listas de objetivos, localización de zulos, pisos francos y cuentas bancarias siguen activas. Los etarras y su entramado financiero continúan con el blanqueo de capitales y con empresas-tapadera que utilizan para financiar sus actividades.

Cada gobierno de España tiene una misión encomendada en una hoja de Ruta. Zapatero inició el proceso, y Rajoy, que ya había excarcelado a más de medio centenar de asesinos durante su etapa de Ministro del Interior, les puso en las instituciones. El nuevo presidente que salga tiene la función encomendada de liberar a todos los presos, paso que recibirá, a cambio, la entrega de armas. Sin duda la puesta en libertad del proetarra separatista Arnaldo Otegui es un hito en este camino, y es posible que sea nuevamente el interlocutor encargado de llevar a cabo esta tarea.

Nuevamente perderá el pueblo español. Las víctimas directas de ETA, y sus familiares, equiparadas a sus asesinos. Los españoles habremos pagado nuevamente los platos rotos, mientras los alfeñiques del régimen del 78 nos volverán a repetir, hasta la saciedad, que ha ganado la democracia, el estado de Derecho y el régimen de libertades. Todos sabremos que hemos perdido, una vez más, los españoles de bien.