Afortunadamente Eurovegas no vendrá a España

eurovegasHace unos días conocíamos la noticia de que, afortunadamente, Eurovegas no llegará a España. Desde 2011, España ha estado en vilo sobre si el macrocentro del juego se implantaría en nuestro país. En 2005 Esperanza Aguirre inició los primeros contactos con Adelson para crear el proyecto, y seis años después, los directivos de Las Vegas Sands, negociaron sus condiciones en una decena de reuniones con el Gobierno socialista, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid.

Pero el caramelo de Adelson estaba envenenado. El multimillonario pidió cambios en el Estatuto de Trabajadores y la Ley de Extranjería, exenciones en las cuotas de la Seguridad Social, un préstamo millonario de la UE avalado por España; estaciones de metro y cercanías y mejores carreteras, el traslado del vertedero de Valdemingómez, cesión gratuita del suelo público en la zona, que se permitiera entrar a menores y ludópatas y poder fumar en los casinos; cambios en la ley de prevención de blanqueo de capitales; cambios en la ley de patrimonio de la Comunidad de Madrid, una década de vacaciones fiscales y bonificaciones en impuestos estatales, regionales y municipales.

A cambio, de poner patas arriba la legislación española, prometió invertir hasta 18.800 millones entre 2012 y 2022, y crear 164.000 empleos directos y otros 97.000 indirectos (la mitad del paro de Madrid) con la construcción progresiva de 12 hoteles (36.000 habitaciones), seis casinos (1.065 mesas y 18.000 máquinas recreativas), nueve teatros, tres campos de golf, un auditorio de 15.000 butacas, etc. un faraónico proyecto que nunca vería la luz. Tras desestimarse Madrid, se ofrecieron terrenos en Alcorcón, a los que enfrentó el propio Artur Mas otros terrenos en Barcelona. Esta rivalidad sobrevenida, permitió conseguir más ventajas a Adelson.

Aquí comenzó la rocambolesca historia de Eurovegas. Adelson quería lo que todos los españoles en sanidad y educación: que ningún cambio político emanado de las urnas pudiera poner lo acordado en peligro. Quería un multimillonario crédito del Estado avalado por la UE y varias fantasías para poner en marcha un proyecto de economía especulativa: especulando con el suelo, especulando con los casinos, favoreciendo el vicio y el contrabando. Un proyecto que, lejos de crear tejido productivo, se traduciría en un gran impacto ambiental, un impacto social de difíciles consecuencias, y el aumento de la delincuencia y el crimen organizado. Por ello los falangistas, conscientes de la grave situación por la que atraviesa nuestro país, defendemos que Euovegas no era la solución a un problema como el desempleo, pero si el foco de inicio de otros muchos.