309 asesinatos, amparados por el juez Pedraz y el ministerio Fiscal

El acto celebrado el día 4 de enero de 2014 en Durango (Vizcaya), convocado por el colectivo de presos de ETA (EPPK) y en el que han participado unos 70 etarras excarcelados es un paso más en el proceso de igualar a víctimas y verdugos, que recoge la hoja de Ruta firmada por el Gobierno socialista y refrendada por Mariano Rajoy.

El polémico juez Pedraz, que se hizo famoso por sus sentencias favorables al mundo etarra, nuevamente ha dedicido “denegar la solicitud de prohibición para , esvcudándose en que “estaría prevaricando”. Pero las responsabilidades deben depurarse por igual, ya que el Fiscal General del Estado debería haber velado por el interés común de los españoles, y haber amparado a las víctimas de estos verdugos, no solicitó la prohibición.

cake1Los 70 asesinos de Durango se vanaglorian de las 250 víctimas, para que no han pedido perdón, quedando impunes muchos de estos asesinatos. No en vano han elegido el matadero como centro de su presentación. La muerte les ampara, es su medio de vida.

Contra ETA, la lucha policial queda vacía si no va acompañada de una verdadera Justicia, que no esté alterada por injerencias políticas. En España, esto es una cuestión imposible de resolver. Etarras y asesinos campan a sus anchas, mientras la víctimas son pisoteadas. ¿Será el momento de que el pueblo español tome conciencia de autodefensa ante estos ataques? Sin duda alguna, estaría plenamente justificado. Pero sólo una voz en solitario, la del periodista Cake Minuesa, de Intereconomía, tuvo la valentía de romper la frialdad del protocolo y enfrentarse a los etarras. Hay muchos Cake Minuesa en el País Vasco y en España, pero hacen falta en las instituciones. En esas mismas instituciones, que amparan a los asesinos ninguneando a los muertos.