UGT y CCOO deben ser ilegalizadas por robar a los españoles

Comisiones Obreras y la Unión General de los Trabajadores son un buen ejemplo de lo que se llama en el argot popular “asociación de malhechores”. Sin poner en duda que un buen número de sindicalistas obran por la defensa de los trabajadores, lo cierto es que éstos, verdadero objeto de admiración e imitación, son un grano de arena en un desierto demasiado amplio.

La mayor parte de los dirigentes de UGT y CCOO, presuntamente, utilizan el escudo del sindicato como plataforma para alcanzar pingües beneficios, a través de tráfico de influencias, de prácticas mafiosas o incluso de chantajes a algunos empresarios cuyos nombres nos sorprenderían. De un sindicato de clase han formado un sindicato del crimen.

Acabado el paraguas protector que ofrecía el “felipismo”, los escándalos se han sucedido en el tiempo: la financiación ilegal con 1070 millones de pesetas a través de las cooperativas PSV en los noventa, (con la turbia adquisición de acciones de IGS incluida), la financiación ilegal de UGT, CCOO y FITC a través de Citibank en 2004, la implicación en la trama de los EREs, Mercasevilla (donde una empresa satélite de UGT cobró dinero por unos servicios años antes de constituirse), FIlesa, Invercaria… una larga lista que lejos de favorecer la idea de que se trata de hechos puntuales, parece más bien una estrategia bien definida desde la cúpula sindicalista de UGT y CCOO para financiarse, de tal manera que una vez llenas las arcas del sindicato, el sobrante se reparte entre la camarilla de amigos, compañeros y demás ralea.

UGT y CCOO no pueden representar a ningún trabajador español. UGT y CCOO deben ser ilegalizadas: son grandes másquinas de estafar, de robar y delinquir, protegidas por un poder político corrupto. Los trabajadores españoles merecen sindicatos independientes que velen por su bienestar, y el pueblo español disponer de unas instituciones que no sólo no les defrauden en lo político, sino que no le metan la mano en el bolsillo tampoco.

¡Basta de casta política!
¡Basta de casta sindical!
¡Basta de Régimen Juancarlista!
¡Ayúdanos a depurar la política!

¡Trabajador, defiende tus derechos!