La telebasura no aporta datos nuevos sobre el 23F

operacionpalace650-285x206Lo que prometía ser un programa épico que deslumbrara a los millones de españoles que vivieron ese episodio histórico llamado 23 F, se han encontrado con un palmo de narices. Jordi Evolé, “el follonero”, que tanto nos ha cabreado llevando sodomitas a la Basílica del Valle de los Caídos, también lleva meses conmoviéndonos con sus historias sobre la crisis. Y parecía que el entrevistador se había alejado de posturas bufónicas como las del payaso Wyoming, para adentrarse en un periodismo comprometido y serio, en el que destapaba, programa a programa, las miserias del mismo liberalismo que le daba de comer.

Con “operación Palace” parecía que se iba a destapar la trama del 23 F de una vez por todas. Que lo que los falangistas venimos diciendo 32 años, que es una operación urdida, financiada y ejecutada por la Casa Real, para legitimarse democráticamente, era verdad.

El hasta ahora Rey Juan Carlos fue un monarca puesto por Franco que debía ganarse la confianza de españoles y extranjeros para poder mantener su reinado. Esta es, y no otra, la sinopsis del 23F. Tejero fue un hombre de paja, de quien se aprovecharon para salvar otros intereses menos honrados que él. Lo que no esperaban es que Tejero era un hombre de honor, consecuente con sus principios, y puso en peligro toda la operación.

Sabedores de esta historia, la Sexta trataba de caricaturizarla para hacer un flaco favor al pueblo español y crear más confusión a un tema, que sigue despertando interés. Los fantasmas de la progresía velven a salir a la opinión pública. Los ejércitos fantasmagóricos de lo que ellos llaman fascismo estarían detrás de un golpe, que fue en realidad un autogolpe, que benefició al Rey y a Suárez, que fue coordinado por EEUU y la RFA, y que muchos otros golpes contemporáneos, tenía al PSOE detrás.

El libro de Jesús Palacios, el “23F y el Rey”, publicado en diciembre de 2013 deja clara esta versión, con datos. La Sexta lo sabe, y prefiere ocultar la verdad y ridiculizarla como un “fake”, como un falso documental para restarle credibilidad. Un “mockumentary” que pretendía rebajar este episodio salido de las cloacas del Estado en un folletín zarzuelero, que ha sido duramente criticado por los espectadores que eligieron un engaño, una trampa, un embuste… frente a otros contenidos dominicales.

Pobre Evolé. Has caído en tu propia trampa. Has revuelto la telebasura.