La Casa Real presiona a la Justicia

Rafael Spottorno, Jefe de la Casa Real ha declarado la voluntad de la monarquía en que la justicia cierre el Caso Noos. No ha pedido que se haga Justicia, caiga quien caiga, no ha pedido que se devuelva al pueblo español los millones sustraidos por los Condes de Palma a través del delito.

En una pataleta de las que son tan propias en Zarzuela, la Casa Real ha pedido de manera poco elegante, dar carpetazo al asunto. El pueblo español, que ya está cansado de las tropelías del Rey y de su familia, ha reaccionado con asombro. Spottorno debería callarse la boca, pues precisamente fue el Rey, quien estuvo al corriente de los chanchullos de su hija y de su yerno al menos tres años antes de que fuera destapado el escándalo. Un escándalo, que no sería tan bochornoso si las víctimas de los robos no hubiera sido el pueblo español, pues los contactos millonarios eran pagados con impuestos de todos los contribuyentes. El Rey, sigue pensando que España es su coto y los españoles sus medievales súbditos, que le proporcionamos disfrute y entretenimiento, además de pingües beneficios.

El Jefe de la Casa del rey además, afirmó sin ruborizarse que el monarca “no puede ni debe intervenir abiertamente en el manejo de la cosa política”. Una mentira más, ya que el rey siempre que lo ha estimado, ha ejercido su influencia sobre aspectos que le interesaban.

La consideración del rey hacia su pueblo se ha constatado en múltiples ocasiones: prefiere una vida de lujos alejada del drama de las familias que ejercer de primer magistrado del país llamando a orden en temas tan graves como el aborto, la unidad de España, o la pobreza de diez millones de españoles. En la España republicana que estamos diseñando los falangistas, afortunadamente, Don Juan Carlos, ni está ni se le espera. Que se lleve a Spottorno con él.