La reforma fiscal del PP premia a los ricos y castiga a los pobres

crisis-economicaLa reforma Fiscal que será aprobada este viernes por el Consejo de Ministros viene siendo sustraída al debate político, desde que se anunciaron casi conjuntamente la abdicación de Juan Carlos de Borbón y los nefastospartidos de la Selección Española de Fútbol. Por ello, la propaganda oficial del Gobierno ha omitido algunos apuntes interesantes sobre esta reforma: a quién beneficia y a quién perjudica esta nueva reforma.

1. Se penaliza el consumo de las clases bajas y se premia el ahorro de las grandes fortunas

Pierden las clases más bajas, que además de contar con un menor poder adquisitivo, destinan gran parte de su exiguo presupuesto al consumo. Así, con la subida de los fármacos, alimentos elaborados y agua, se impide la supervivencia de las pequeñas economías domésticas de familias desempleadas, trabajadoras, numerosas o monoparentales, en tanto que se premia la capacidad de ahorro de las fortunas más altas.

2. Se penaliza la propiedad de la vivienda a las familias

Las familias de renta media (o baja en el caso de pensiones no contributivas), aunque han sido castigadas por la crisis, han podido capearla al tener la hipoteca pagada. Sin embargo con la reforma fiscal, serán uno de los sectores sociales que más pierden. La idea de imputar una renta en el IRPF a la vivienda habitual supone un aumento impositivo importante en un país en el que 13 millones de contribuyentes tienen su casa en propiedad. A lo que se añade el hecho injusto que supone gravar adicionalmente el disfrute de la propia vivienda pudiéndose dar el caso de que el contribuyente no disponga de la necesaria liquidez para hacer frente al pago del impuesto, que se suma al IBI hiperinflado impuesto por muchos ayuntamientos del país, cuya subida se prevé imparable para los próximos años.

3. Se premia a las rentas altas:

Las mayores rentas se verán beneficiadas por una mayor rebaja en el IRPF y el premio por la capacidad de ahorro, y de entre los españoles, los ricos catalanes serán los mejor parados. La posible retirada del impuesto patrimonial, que la riqueza neta a partir de 700.000 euros con una exención por vivienda habitual de hasta 300.000 euros, beneficiará a los catalanes, pues poseen la mitad del censo de ricos del país. Además, se busca un régimen especial para atraer a “inversores, artistas y deportistas de élite” extranjeros, emulando las políticas de Portugal o Reino Unido. Ello crea discriminación en función del poder adquisitivo.

En resumen, una rebaja que beneficia a las grandes fortunas del país, consensuada por PP y PSOE, y que sigue casi sin rechistas las imposiciones de la Unión Europea. Una reforma, que seguirá sangrando las economías domésticas de los españoles,para financiar lo que ellos llaman la construcción de Europa. Y entonces, ¿quién financiará la reconstrucción de España?