El discurso manipulador de la monarquía

mensajeEl discurso navideño del rey Felipe ha sido el que nos temÍamos: un brindis al sol donde las referencias a la corrupción ignoran que los mayores corruptos de España son precisamente miembros de la familia del Rey, comenzando por los negocietes del ex-rey Juan Carlos y por las torticeras estafas y lavado de dinero de  la Infanta Cristina.

La pérdida de protagonismo de la bandera de España es proporcional al ninguneo que la casta viene haciendo a los españoles. Los giros hacia la modernidad y la reforma de las instituciones a la que ha aludido el monarca deberían comenzar por la Casa Real, y no conformarse con un lavado de cara más o menos bizarro. Lo que los españolen necesitan no es un rey de “photoshop”, sino un sistema político y económico que colme sus expectativas, que les permita desarrollarse plenamente como vecino, como trabajador y como miembro de una familia, para poder tener el orgullo de pertenecer a un gran país.

Pero los borbones solo quieren “resetear” el mismo sistema que ellos instauraron, para continuar perpetuándose en el poder, apoyados por una camarilla de aduladores lisonjeros que se reparten entre las instituciones del Régimen, y los medios de comunicación del sistema. Por eso nuestro discurso no es a los españoles sino al rey Felipe:

¡Queremos una república nacionalsindicalista!

Vamos a trabajar para conseguirla.