WOLKSWAGEN: CUANDO EL CAPITALISMO PONE EN PELIGRO A LAS PERSONAS

144156203585422100El caso Wolkswagen ha sorprendido a más de un millón de españoles que habían adquirido vehículos potencialmente trucados durante los últimos años.La industria automovilística es uno de los puntales del capitalismo por excelencia, y pone en práctica muchas de sus aberrantes formas de producción. El capitalismo no entiende de sentimentalismos. Por un puñado de euros es capaz de poner en peligro a millones de personas, depredar el medio ambiente y jugar con la salud de nuestros hijos. Por ello es aún más perverso de loq ue puede imaginarse.

El capitalismo ha entrado en una fase más evolucionada, en la que la concentración de capitales y la creación de empresas transnacionales condicionan las políticas de los gobiernos. La puntillas la pondrá el Tratado de libre Comercio los próximos años, cuando los trabajadores y consumidores españoles se vean obligados a aceptar nuevas prácticas abusivas impuestas por las grandes empresas.

Si las multinacionales ordenan los cambios legislativos (en España queda patente en compañías como Iberdrola, Telefónica o Repsol) ante el seguidismo de los gobiernos, ¿Cómo se defenderán los trabajadores y los consumidores de estas prácticas? La única solución es acabar con un sistema socioeconómico, que aplasta las conciencias de las personas por un sistema regido por principios donde la política y la economía supongan un servicio a la comunidad. Ya está inventado. Se llama nacionalsindicalismo.