Respiro para la monarquía tras la desaparición del General Armada

elefanteblancoEl general Armada se lleva a la tumba buena parte de los secretos del 23F que no desveló Pardo Zancada en su libro. Aún pasada ya una treintena de años desde aquél suceso, muchos afirman hoy que el Elefante Blanco, la figura clave de la operación, no era el Rey sino Armada. Error.

El autogolpe de 1981, habría sido perfectamente diseñado desde la Casa Real, con implicación de algunas piezas necesarias, para lavar la imagen del monarca. Tejero, comparsa necesaria, y quizá el más ingenuo, fue el cabeza de turco principal de aquella obra maestra de la ingeniería política, en la que estuvo implicado hasta el PSOE. Y fue obra maestra, porque los condenados apelaron a la obediencia y lealtad personales, incluido armada. En esa carrera de fidelidades el mayor beneficiado fue Juan Carlos de Borbón, un rey impuesto por Franco tras una experiencia republicana y una dictadura, sin ningún tipo de legitimación.

El nuevo Borbón saldría de aquel incidente investido con un aura de legitimidad democrática, que además reforzaba el carácter estratégico de la Constitución. Aquel día, y no antes, nacía la España actual. Aquel día, nacía un sistema político hecho por y para una selecta muestra de partidos políticos liberales, con el beneplácito de las potencias occidentales. Milans del Bosch, Armada y los demás, fueron los peones necesarios en una partida de ajedrez, en la que hubo un solo jugador.