Francia utiliza el victimismo para arrastrar a España a la guerra que ellos han provocado

10896906_429416630539336_849158545614755772_nFrançois Hollande es un presidente de perfil bajo, pero que ha sabido jugar al doble juego de la diplomacia a la perfección. Por un lado, ha estado financiando al DAESH y otros grupos contrarios al régimen de al-Assad durante más de tres años. No nos engañemos: DAESH no busca instaurar su califato en Europa. DAESH sólo busca controlar las reservas de gas y petróleo de Siria, Iraq y Líbano, para beneficio de Occidente, que ha obtenido grandes ventajas económicas auspiciando la agitación contra Damasco.

Francia y EEUU han vendido grandes arsenales con destino al DAESH a través de Arabia Saudí, recibiendo a cambio grandes contratos para que sus mmultinacionales puedan operar en la zona y recibir un gran flujo de crudo a precio competitivo. Está demostrado que el petróleo, además, es sacado de la retaguardia a través del Kurdistán, alcanzando Turquía, que a su vez ha conseguido de la UE mayor financiación para frenar la presión migratoria sobre sus fronteras.

Los grupos rebeldes financiados por Turquia y Arabia Saudi y apoyados por EEUU, Francia e Inglaterra tienen el control de las zonas petroleras y el rey saudí Salmán bin Abdulaziz, amigo personal de Juan Carlos I y de Felipe VI de España es uno de los principales instigadores de la guerra en Siria, y busca extender el sunnismo sobre los chiies de Siria. Israel por su parte considera a Egipto, Siria e Irán como enemigos en cuyo territorio no descarta “actuar”, aunque su objetivo a corto plazo es mantener y completar su hegemonía sobre el recurso acuífero de los Altos de Golán.

Solamente cuando DAESH ha tomado el control del 100 % de los pozos de oro negro y de los centros de gas, Francia se ha accedido a activar el art. 45 de la OTAN. ¿Casualidad? La historia está plagada de casus belli similares, de sorprendentes atentados imposibles que justifican una guerra. Es curioso, por ejemplo, que aparezca un pasaporte del terrorista que acaba de inmolarse con una bomba junto a su cuerpo. ¿No son ciudadanos belgas y franceses? ¿Por qué llevan pasaporte? ¿Por qué no se ha calcinado o despedazado al activarse el chaleco bomba? Son muchas incógnitas las que rodean este caso.

Por otro lado, España también sufrió un atentado similar, igual de cruel e injustificable y condenable, y no movilizó a las potencias occidentales. Parece que todo estaba preparado. Las maniobras “Trident Juncture” que la OTAN ha desarrollado en España hace unos días eran en realidad ejercicios preparatorios para invadir Siria. La excusa era DAESH, pero lo que en realidad busca Occidente es derrocar al único líder que vela por los derechos de los católicos en la zona, de la mujer y de los más débiles: Bassar al Assad, el León de Damasco, y cerrar la salida rusa al Mediterráneo. Todo lo demás, son cortinas de humo que se encarga de extender la prensa asalariada del sistema.