Real Madrid y Barcelona, la rojinegra o mezclar política y deporte

castafutboleraLa anécdota de la semana es el Real Madrid ha prohibido a los seguidores que entren en el estadio portando símbolos violentos, entre los que cataloga la bandera legalizada de Falange Española de las JONS, partido político igualmente legalizado desde 1977, y que cuenta con representantes en España.

Este hecho,que aunque anecdótico está en manos del Gabinete Jurídico de FE de las JONS, deja ver de qué manera el fútbol y la política se han mezclado a diferentes niveles. Los falangistas defendemos que el deporte debe alejarse de todo aquello que no sea estrictamente deportivo, como es la política, pero también de la economía.

Se entra en contradicción cuando se prohíbe un símbolo tan legítimo como es nuestra bandera rojinegra, pero no cuando presidentes de partidos políticos, consejeros, diputados y demás miembros de la casta ocupan los palcos de los equipos de primera división. Ni cuando el dudosamente honrado Florentino Pérez emula al imputado Jose Luis Núñez, empleando el club para cerrar sus oscuros negocios. O cuando Laporta o Sandro Rosell hacen política separatista a través del fútbol Club Barcelona.

Florentino Pérez es casta. José Luis Núñez es casta. La porta y Rosell son casta. El presidente de la Real Federación de Fútbol (cuyo funcionamiento no es nada transparente ni democrático) es también casta. El fútbol de primera división debe 700 millones de euros a Hacienda, que ya se los pagamos el resto de españoles. También esto es casta.

Por eso los falangistas, al margen de que a uno de los brazos de este sistema no le gusten nuestros símbolos, denunciamos la burbuja del fútbol, a sus sinvergüenzas dirigentes, y a aquella camarilla que se lucra a costa del esfuerzo de todos los españoles que pagan sus impuestos religiosamente.