Peligran las pensiones

Llevamos años en los que el Gobierno de Mariano Rajoy viene anunciando a bombo y platillo una “recuperación económica” fruto de su gran gestión.

El empleo que se ha creado es de bajísima calidad y extremadamente precario: bajada significativa de salarios que están –cada vez más- en caída libre. La consecuencia lógica no puede ser otra que las cotizaciones hayan entrado en barrena. Si a eso añadimos las bonificaciones empresariales, nos vemos abocados a la inviabilidad del mantenimiento del sistema público de pensiones a medio plazo. Es una pura cuestión matemática.

Otro factor que está incidiendo y que va a incidir cada vez más en la cuestión que tratamos es la política suicida de natalidad que padecemos en España desde hace décadas sin que los sucesivos gobiernos hayan promulgado medidas para paliar el problema. Hemos llegado a ser el país con más bajo índice de natalidad del mundo.

El balance es que las aportaciones de empresarios y trabajadores están por debajo del coste de las pensiones. Hay que considerar que contemplamos las contributivas, las no contributivas, las prestaciones por incapacidad temporal y la de maternidad.

¿Y qué ha hecho el Gobierno del Partido Popular? Recurrir masivamente al fondo de reserva e ir fundiendo la hucha de las pensiones; también este mismo año Hacienda tuvo que conceder un crédito de 6.000 millones de euros a la Seguridad Social para cubrir la paga extra de verano de los pensionistas.

Mientras tanto, la casta política sigue sin alterar la normativa que regula sus privilegios salariales y sus pensiones vitalicias.

Vuestros sueldos son nuestra austeridad; vuestros privilegios son nuestros recortes.

Ese es el embudo de los poderosos contra los que luchamos los que defendemos una alternativa falangista de marcado carácter social que tiene como finalidad defender el sistema público de pensiones y el resto de conquistas sociales logradas en décadas de lucha por las generaciones que nos precedieron.

Falange Española de las JONS