Contra la corrupción, Justicia

Ante la noticia de la incautación por parte de la Audiencia Nacional de alrededor de 5 millones y medio de dólares en efectivo e inmuebles de Ignacio González (ex presidente de la Comunidad de Madrid), que correspondería al patrimonio atesorado por él y colaboradores en actividades ilícitas en el Canal de Isabel II, empresa pública que él presidió, desde FEJONS manifestamos:

1º.- Nuestra mayor repulsa (una vez más), ante la corrupción (otra más). Si ésta, en general, es total y absolutamente repudiable, lo es más todavía cuando la misma se cuela en una empresa que es pública. Ya que ésta es de todos, su dinero es de todos y cada uno de los españoles y el destino de todo lo público es el ir en beneficio de la sociedad, de los españoles y, por tanto, de España.

2º.- Pero no basta, ni por asomo, quedarnos de forma constante en sólo una mera repulsa. Hay que acabar, de una vez por todas, con las “puertas giratorias”. Una vía es prohibir nombrar o designar para cualquier puesto público, semipúblico o similar, a cualquier político y, por tanto, no puede ni debe ejercer ningún tipo de cargo ni colaboración con cualquier empresa que sea de ese tipo ni colabore con las mismas, no ya durante un corto período de años. Sencillamente, NUNCA. Sencillamente, vuelve a su anterior trabajo (si lo tuviere) o se busca otro, como hacemos todos.

3º.- La Justicia tiene un gran papel que desempeñar en este tema, pero dada la precariedad de medios que padece y que tiene que ver con el siguiente punto, estando además politizada, tardará en solucionarlo y no en la justa medida que le correspondería por la gravedad del delito y por la cuantía del pillaje y saqueo provocado.

La solución que proponemos los falangistas, por tanto, sería una Justicia, una Administración de Justicia, verdaderamente independiente y libre, con sus propios medios: económicos, materiales y humanos, y con un nuevo concepto de la misma basado en una única Administración para toda España, de titularidad estatal (que no estatalizada y burocratizada), gestionada por profesionales (por los propios funcionarios de la misma), con sus propias y objetivas funciones, competencias y responsabilidades, basadas en capacidad, aptitud y compromiso, que haga de la Administración de Justicia, una herramienta, la herramienta, y por tanto, la razón de su existencia, para que sea: eficiente, eficaz, rápida y ágil, a la hora de juzgar y ejecutar lo juzgado, no solo imparcial y responsablemente, también ha de ser rauda sin perder la equidad. Modelo, prototipo y ejemplo de lo que una Administración ha de ser: Servicio Público.

4º.- La mencionada Administración de Justicia no vendrá de unos políticos a quienes nunca les ha interesado que la misma posea esas características. En FEJONS, que SÍ creemos en ella, en un verdadero y nuevo concepto de Administración, luchamos por ella, queremos darla a conocer e implantarla a la mayor rapidez, a fin de que estos sucesos sean limitados en cantidad y en cuantía dineraria, como en la celeridad de enjuiciarlos, condenarlos y cumplimiento de las penas impuestas que, además, deberían ser aumentadas, por la trascendencia, repercusión y perjuicios que provocan a la sociedad en general y a cada uno de los españoles en particular.

Falange Española de las JONS