Pablo Iglesias, al asalto de las arcas del Congreso

pablo-iglesias-dineroPablo Iglesias busca imponer a toda costa, la creación de cuatro grupos parlamentarios salidos de su lista electoral. La medida busca únicamente, poder multiplicar por cuatro las subvenciones fijas que concede el Congreso: “El Congreso pondrá a disposición de los Grupos Parlamentarios locales y medios materiales suficientes y les asignará, con cargo a su Presupuesto, una subvención fija idéntica para todos y otra variable en función del número de Diputados de cada uno de ellos. Las cuantías se fijarán por la Mesa de la Cámara dentro de los límites de la correspondiente consignación presupuestaria“.

Para recabarlas, Podemos busca fragmentarse en cuatro grupos, si bien el reglamento del Congreso es claro: “ Los Diputados, en número no inferior a quince, podrán constituirse en Grupo Parlamentario. Podrán también constituirse en Grupo Parlamentario los Diputados de una o varias formaciones políticas que, aun sin reunir dicho mínimo, hubieren obtenido un número de escaños no inferior a cinco y, al menos, el quince por ciento de los votos correspondientes a las circunscripciones en que hubieren presentado candidatura o el cinco por ciento de los emitidos en el conjunto de la Nación”. Y aun más claramente dice que “En ningún caso pueden constituir Grupo Parlamentario separado Diputados que pertenezcan a un mismo partido. Tampoco podrán formar Grupo Parlamentario separado los Diputados que, al tiempo de las elecciones, pertenecieran a formaciones políticas que no se hayan enfrentado ante el electorado”.

Sin embargo sobre la mesa está la llave del gobierno. El PSOE busca la presidencia de unas elecciones en las que ha sido un segundón, en tanto que Pablo Iglesias busca sanear la economía de su partido, cuyas cuentas y movimientos bancarios son mirados con lupa tras el escándalo de los informes de Venezuela.

Todo este episodio nos muestra la verdadera cara de la “nueva izquierda”: un grupo de neocomunistas que busca encarnar una nueva élite política, pagada con el dinero de todos los españoles.