Lo que no nos cuentan de la corrupcion politica en España

descargaLa corrupción es el medio natural que tienen los agentes naturales del régimen del 78 para medrar. Muchos de estos políticos profesionales nunca han tenido un empleo y por ello patrimonializan lo público para hacer y deshacer a sus anchas. Estas prácticas corruptas, lejos de ser iniciativas personales como se nos vende, forman tramas regionales y otras más amplias, replicando la estructura política existente. Son redes en ocasiones tan imbricadas, que permiten financiar campañas electorales enteras sin levantar sospecha. Solo así se explica que el PP financie a Libertad Digital (medio supuestamente independiente) de igual forma que el PSOE financió al diario ADN o indirectamente a El Plural, el panfleto incendiario de extrema izquierda de Enric Sopena.

Los que los voceros del régimen no nos van a decir, es lo que los falangistas llevamos décadas denunciando, que estas tramas no son obra de un grupo de golfos, sino que son operaciones orquestadas por los aparatos del partido, para financiarse campañas electorales, gastos de representación, y generar dinero negro con el que pagarse sobresueldos estartosféricos. Es lógico pensar que si los partidos políticos no tienen afán de lucro, el dinero en negro (62 millones Bárcenas, 250 millones la trama Púnica, cientos de millones de la red Gürtel) sale de algún sitio. Todo ese dinero ha salido del bolsillo de los españoles, de los impuestos municipales que cada ciudadano paga, de los fondos de ahorro que, como en el caso de Bankia, fueron empleados en juergas y temerarias compraventas, o del dinero de los presupuestos andaluces que fueron para cocaína, prostitutas y alcohol, entre los más distinguidos socialistas andaluces.

A la luz de los datos, la lectura no es complicada. Volvemos a repetir que los partidos políticos son entidades de interés privado que intermedian entre el pueblo español y las instituciones, son las grandes esferas que concentran todo el poder: controlan la banca, tienen a sueldo a los medios de comunicación a través de un doble mecanismo: la contratación de publicidad electoral, y la adjudicación de publicidad de la administración. la judicatura está en sus manos, poniendo y quitando a fiscales generales, y a través del control de Consejo General del Poder Judicial, formado por progresistas y conservadores, con un delicado equilibrio.

Y por ello no va a haber pacto anticorrupción. Los que orquestan el delito no pueden ponerle cerco porque no les interesa. Granados fue consejero de Justicia de la Comunidad de Madrid, y Acebes Ministro de Justicia. Nunca un partido político ha denunciado a uno de sus militantes por corrupción. Siempre se han destapado estos casos por acción de la Justicia o de las Fuerzas de Seguridad del Estado.

Sólo hay un camino para evitar la corrupción de los partidos: cambiar el modelo de representación, y condenar al ostracismo a este anticuado sistema partitocrático de representación pública, creado por y para beneficiar a la camarilla firmante de la Constitución de 1978.