ETA se ríe de todo el mundo

eta-armas--647x350Esto parece la historia de tres caraduras: Ram Manikkalingam (Sri Lanka), Ronnie Kasrils (Sudáfrica) y Chris Maccabe (Reino Unido) que cobran 750 euros por día de trabajo, que les paga un gobierno escandinavo y Dialogue Advisory Group, un grupo especializado en conflictos internacionales con base en Amsterdam y que fundó y dirige el propio Manikkalingam.

El chiringuito que se ha montado el tal Manikkalingam les ha llevado hasta ETA, con quien han grabado un simulacro de entrega de armas que los pistoleros se han encargado de grabar. La osadía de los autoproclamados “verificadores internacionales” les ha llevado a anunciar que ETA ha dejado “fuera de uso operativo” parte de su armamento. sin embargo, los etarras nunca entregaron esas armas, una ridícula cantidad de todo el arsenal que ocultan.

Según Manikkalingam, recibió una carta anónima a finales de enero de 2014 para que su equipo se desplazara a Toulouse. Allí les recibió un hombre con gafas y gorro que les esperaba en un coche y les llevó a un edificio al que accedieron por el garaje. Subieron a una habitación y se encontraron con la escena del vídeo: la mesa con las armas. Los encapuchados les ofrecieron la relación de armas que ellos firmaron y les dieron el compromiso verbal de que las armas estaban selladas. Luego las metieron en una caja de cartón, las precintaron con cinta aislante y se las quedaron los encapuchados.

ETA se está riendo de todo el mundo: del Gobierno, de los españoles y lo más doloroso, de las víctimas. Urkullu, intenta sacar rédito político sin darse cuenta de que los españoles ya se van dando cuenta de que ETA no es problema, sino que el verdadero problema lo constituye el separatismo y aquellos progres que no creen en España como casa común de los españoles.

La historia del vídeo es de Mortadelo y Filemón. Los únicos a quien los asesinos deben entregar las armas es a la Guardia Civil y a la Policía Nacional. Deben cumplir íntegras sus penas y deben indemnizar a las familias de los asesinados. Todo lo demás, son cabriolas carnavalescas carentes de gracia.