La casta política y el recurso del tiranicidio

revolucic3b3nEl mediático asesinato de Isabel Carrasco (que FE de las JONS condena rotundamente) nos permite y nos obliga a hacernos una serie de reflexiones sobre las particulares circunstancias que rodean a este crimen, derivadas de los usos y abusos que la casta política viene practicando desde hace años.

A estas alturas de la investigación, parece claro que el móvil del crimen es un asunto de enchufismo entre dos militantes del PP y la institución provincial leonesa, que debe ser, al igual que muchas otras diputaciones, un coladero para dar trabajo a la clientela política del PPSOE. Teniendo esto siempre presente, los medios del régimen intentan edulcorar con argumentos vacuos y sucedáneos: si se trata de una locura transitoria, si es una venganza por un despido, etc. Incluso la COPE ha comenzado una caza de brujas, a la que ha seguido el Ministerio de Interior, contra aquellos que siquiera cuestionan la nota oficial elaborada por la prensa del sistema.

Por si fueran pocos elementos del thriller político, en medio de la investigación aparece kilo y medio de cannabis en casa de la sospechosa. Y automáticamente nos vienen a la memoria los tejemanejes de otro pepero ilustre, el presidente de Galicia Nuñez Feijoo, con su amigo el narcotraficante condenado Dorado, con quien compartía yate, pesca, y Dios sabe que más cosas.

La casta política siembra vientos y recoge tempestades. En un país como España, donde un millón de españoles ha sido desahuciado de sus hogares, con deudas millonarias que no han saldado los embargos de sus propiedades, y a los que se les ha impedido la posibilidad de rehacer sus vidas, es un caldo de cultivo propicio para el tiranicidio.

Por ello lo extraño es que la frase tan oída estos días en la calle, “demasiado poco pasa” sea cierta. En otras épocas históricas, motines y revueltas e incluso revoluciones, habrían estado motivados y legitimados por menos afrentas al pueblo español de las que llevamos padeciendo, de manera continua, desde hace décadas.

Si leemos a los clásicos españoles, Juan de Mariana consideraba en 1598 el tiranicidio como un derecho natural de las personas. Cierto es que no corren los mismos tiempos que motivaron al jesuita a elaborar su tesis, pero si el pueblo español elige de manera decidida defenderse de los ataques, abusos y hostigamientos de la casta política, nos preguntamos ¿estaria en su derecho? ¿cómo se le impediría? Nosotros lo tenemos claro. La desesperación humana es una poderosa arma cuando están en juego el futuro de la Patria, la salud de los hijos o la supervivencia de la familia.