Garantizar de verdad el derecho a una vivienda digna. Asignatura pendiente

El Gobierno aprobó recientemente un Plan Estatal de Vivienda para el periodo comprendido entre los años 2018 y 2021, justificado en una apuesta por el alquiler de viviendas y la protección de colectivos vulnerables.

Los jóvenes también podrán beneficiarse de esta inversión cifrada en 1.443 millones de euros, a las que deberán incluirse las aportaciones de las Comunidades Autónomas. Según las estimaciones del Gobierno, más de medio millón de familias podrán beneficiarse de estas ayudas (que tendrían efecto retroactivo). También se verán recompensados los promotores privados que construyan viviendas de alquiler durante un plazo mínimo de 25 años; y, como último aspecto positivo a destacar, se quiere promover la adquisición de viviendas en municipios con una población inferior a 5.000 habitantes.

Desde Juventudes Falangistas de Falange Española de las JONS deseamos que el mayor número posible de personas pueda recibir una ayuda que le permita tener un techo. Por otra parte, esta medida promovida por el Gobierno del Partido Popular confirma la evolución de la política en materia de vivienda hacia la temporalidad de los alquileres en detrimento de la compraventa. Los elevados precios provocados por la especulación inmobiliaria y la inestabilidad laboral mueven a los trabajadores, como es lógico, a hipotecarse lo menos posible y a optar por una vivienda temporal en alquiler. El español medio ha dejado de buscar una vivienda estable al no saber dónde tendrá el sustento el día de mañana.

Tras décadas de especulación, es evidente que el artículo 47 de la Constitución Española de 1978 nunca ha sido más que un papel mojado. En España no se ha garantizado por parte de las instituciones del Régimen el acceso a una vivienda digna y, muchísimo menos, las plusvalías han repercutido en las zonas donde el suelo ha sido recalificado. Ahora, con una tendencia que sustituye la hipoteca por el alquiler, la clase política pretende repetir el presunto milagro económico del periodo 1996-2008 subvencionando a promotores privados para, en esta ocasión, edificar viviendas destinadas al alquiler en vez de a la compraventa.

Por último, hay que destacar que este Plan Estatal de Vivienda podría interpretarse como una política contra la despoblación de algunas zonas del país al ayudar a la compraventa en municipios inferiores a 5.000 habitantes. No dudamos que sea necesario hacer frente a la pérdida de habitantes del mundo rural, aunque para ello sería necesario que las instituciones fomentaran unas políticas de aumento de la natalidad que ideológicamente no tienen cabida en un modelo liberal como el que gobierna España.

Natalidad, estabilidad del hogar familiar y reforma de la legislación sobre el suelo urbano son políticas que debe afrontar un gobierno que de verdad quiera ofrecer a los españoles una vida justa y digna. El Partido Popular no está por esa labor, al igual que las demás fuerzas políticas parlamentarias. Los falangistas, en cambio, llevamos décadas proponiendo una política encaminada al crecimiento demográfico de nuestro pueblo, la inembargabilidad del hogar familiar y la lucha contra la especulación inmobiliaria.

Falange Española de las JONS
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