Extorsión y soborno: El régimen se defiende con sus armas

A muchos ha cogido por sorpresa la detención de los directivos de Ausbanc y Manos Limpias en un momento tan delicado, que estas privaciones de libertad solo beneficiaban a los grandes bancos y a la presuntamente corruptísima Infanta Cristina. Desde luego que la codicia es un mal humano de la que no se salvarían, en caso de que se demostrase su culpabilidad, los también presuntos, Luis Pineda y Miguel Bernand.

Sin embargo, resulta curioso el montaje de la trama. El diario ultramonárquico y trasnochado ABC es quien inició la investigación contra quienes ponen a la Casa Real en los Tribunales, pues es sobradamente conocido que el Fiscal del caso está más por tomar copas con los abogados separatistas que defienden a la infanta, como Miguel Roca, que por desvelar la verdad y hacer Justicia.

Resulta curioso que se acuse a grandes bancos de someterse al imperio del chantaje, y sin embargo esos mismos bancos nieguen estar realizando pagos. Y que el mismísimo juez Garzón, que ya intentó “cazar” a Manos Limpias, no pudiera ni intentarlo. Y resulta curioso que el juez Pedraz, tan aficionado a la puesta en libertad de etarras y gentuza de extrema izquierda, sea quien lleve las diligencias. Por otro lado, se ha destapado los intentos de soborno no desmentidos aun por la Casa Real, a López -Negrete, la abogada contratada por Manos Limpias para llevar ese caso.

La Casa Real, las sentencias favorables a los afectados de las claúsulas suelo… mucho dinero en juego y repercusiones políticas que, desde la lejanía, hacen que todo huela a un meticulosos montaje del Régimen para blindar sus institucionesAusbanc simbólicas. de las organizaciones que componen la sociedad civil (esas mismas a las que insulta la periodista ultraderechista Edurne Uriarte en la Cope). Y la mejor táctica es un buen ataque. Porque de ser verdad todo este feo asunto, no se estarían empleando prácticas igual de delictivas que las que hacen UGT, CCOO y CNT, por ejemplo, en el mundo laboral. Se presentan al propietario de la empresa y le amenazan con una huelga que desconvocarían tras obtener un generoso donativo. Esto se hace. es tónica habitual. Es ilegal, pero está amparado por el nefasto sistema del 78. Los sicarios del régimen, los sindicalistas amarillos, deberían estar entonces igualmente procesados. Y no es así.

Los falangistas no sabemos si los imputados son culpables. Sólo el proceso judicial, de ser limpio, lo dejará claro. pero si nos olemos que la caza de brujas ha empezado. Amparándose en un argumentario político que busca descalificar a estas organizaciones, que son vinculadas a un supuesto complot, se inicia un peligroso camino para quienes disienten del sistema. Estad preparados. Los perros están sueltos.