El Rey se aleja del Pueblo Español en su mensaje de Navidad

En su tradicional discurso navideño, el monarca Juan Carlos I ha lanzado varios mensajes que no han pasado desapercibidos, y sin embargo ha vuelto a demostrar que los grandes problemas del pueblo español le son ajenos.

El primer mensaje, ha sido que no se va a apear de su poltrona. Eso a quienes no estamos alineados con el actual régimen no nos causa ningún tipo de pesar. Son los valedores del actual sistema quienes buscan un relevo que les permita mantener el continuísmo de un régimen fallido y caduco.

El segundo mensaje, ha sido que es posible cambiar la Constitución para “actualizar los acuerdos de convivencia”. El rey de España y se supone que de todos los españoles da pábulo a los separatistas en lugar de defender la unidad de España y de todos los españoles, haciendo un guiño a los alentadores de la violencia y del segregacionismo social en Cataluña.

Las grandes ausencias de su discurso, han sido especialmente significativas por olvidarse del drama que atraviesa el pueblo español. Y es que el rey, no ha hecho una referencia explícita a los pilares del Estado del Bienestar: sanidad y educación, vapuleados por el neoconservadurismo imperante. Tampoco ha tenido unas palabras para aquellos estafados con las preferentes, para los desahuciados, para los enfermos dependientes, para todas aquellas familias en riesgo de exclusión.

El rey no se ha pronunciado sobre la carestía de la vida, la corrupción política y ni tan siquiera ha tenido un recuerdo para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, para los que otros años solía tener palabras, tanto por su labor contra el terrorismo y otras actividades dentro del país como por sus tareas en el extranjero.

El monarca vuelve a demostrar que no es el rey de todos los españoles, y vuelve a hacer buenas nuestras tesis republicanas: esta Nochebuena hubiera sido mejor, sin el castigo al que año tras año las televisiones nos someten retransmitiendo el insulso mensaje de su majestad.