El Federalismo no es un modelo de Estado válido para España

Que el modelo que fue consagrado en la Constitución de 1978 no es válido es algo de lo que el sentido común nos avisaba en 1978, y los hechos han venido a confirmarnos tres décadas después. Los falangistas llevamos 35 años denunciándolo.

Lo que no es de recibo y nos ha llenado de extrañeza es que sea el PSOE, uno de los máximos valedores de este sistema y también uno de sus máximos beneficiados, quien venga a dar lecciones de ordenación del territorio y de proyecto nacional.

Un PSOE, que nunca ha tenido una idea de España (el PP tampoco). Paradójicamente, los únicos que han tenido claro su modelo han sido los separatistas, que querían una España rota. Desde luego, el federalismo, del que España ya conoció algunos experimentos que motivaron la guerra civil, no es una opción a considerar.

Lo que España necesita son políticos sanos, que no sean traidores a la Patria. Plantear un modelo para contentar a una minoría es reírse de todos los españoles. Lo que España necesita es un Estado al servicio del pueblo español, alejado totalmente de un modelo neoliberal como el actual en el que los ciudadanos están al servicio del Estado y de los Partidos.

España debe configurarse en forma de República, sin caer en demagogias, pues no todas las Repúblicas han de ser tricolores. Una República Nacional, donde todos los españoles estén representados por igual al margen de la región en la que residan, una España sindical, en la que la empresa sea de quien la trabaja, y una España con un proyecto que aglutine a todos loe españoles en una tarea ilusionante y colectiva, solidaria para todas las regiones.

Los experimentos federalistas, lo sabemos bien por otros laboratorios, no funcionan. Las necrológicas están llenas de ellos.