Charlie Hebdo y las consecuencias del liberalismo

1100719Vaya por delante la más profunda repulsa al atentado de Paris, desde Falange Española de las JONS, y nuestra solidaridad con las víctimas del terrorismo, y sus familiares, porque precisamente los falangistas conocemos en nuestras propias carnes la violencia del terrorismo fanático de ETA.

Pero no es menos cierto que el atentado de París nos permite hacer una reflexión sobre la violencia que engendra el liberalismo: la multiculturalidad llevada hasta tal extremo, que Europa al renunciar a sus raíces cristianas ha dejado la puerta a la indefensión más absoluta frente a un poderoso islam beligerante.

El liberalismo, que se llena la boca con soflamas pacifistas y embauca a los ciudadanos con un concepto del respeto que sólo se aplican ellos mismos, y se niega a los creyentes. Charlie Hebdo era una basura mediática, de la que su sucursal española es conocida por todos. Las burlas blasfemas a la religión, entendida genéricamente, ofende a millones de musulmanes, judíos y cristianos que siguen las grandes religiones monoteístas, y que son mayoría en el mundo. El liberalismo pide el respeto que niega continuamente, entre blasfemias, a los creyentes.

Occidente, en medio de su inmunda decadencia, debería tomar buena nota de ello.