La casta convertirá a un ex-rey perjuro y mentiroso en aforado

felipeVILa maniobra política de la casta para salvar los muebles de la Casa Real ha comenzado. En la jornada de hoy, en medio de un circo parlamentario esperpéntico, más cercano a una obra de Valle Inclán que al órgano legislador que una nación como España merecería tener, se ha aprobado la farsa de la Ley de Sucesión, a falta de su refrendo por el Senado.

El siguiente paso, es que los políticos de la casta blinden a su mentor declarándole aforado de manera que sus fechorías, sus oscuros negocios y su mano negra en multitud de escándalos, no vean la luz mientras viva.

Los españoles no sabremos, de esta manera, por qué el “elefante blanco” del 23-F se lucró con la venta del Sáhara a Marruecos, sus cuentas en Suiza, los negocios que mantiene por medio mundo, o sus oscuras maniobras políticas. Tampoco sabremos (y eso no nos importa) el número de queridas que haya podido tener o tenga el Borbón. De hecho, si algún secreto de alcoba trasciende, será para crear una gran cortina de humo que tape los más de cien mil euros que la futura reina “republicana” se embolsa actualmente, y que pasarán a su hija Leonor mientras dos millones de niños españoles se mueren de hambre.

Letizia apesta. El tirano Juan Carlos apesta y el futuro Felipe Sexto también. Una ceremonia de coronación que se vaticina carente de símbolos nacionales y del aura religiosa debiera ser buen augurio del final de una nefasta dinastía. Una dinastía tiránica, que ha sido creadora de varias guerras civiles en los siglos XIX y XX y que siempre ha empleado la misma jugada: aparecer como “salvapatrias”.

Mal porvenir para los españoles, el de tener que tragarse este sapo, que no se ha convertido siquiera en príncipe, y que ha sido refrendado por los hasta hoy socialistas, anunciando que, si no somos los falangistas los que traigamos la tercera república, serán los separatistas y comunistas quienes lo hagan.

Puedes evitarlo luchando por la causa española.

Puedes evitarlo uniéndote a FE de las JONS.