El socialista Griñán vuelve a casa impune tras el fraude de 141 millones en EREs ilegales

El delfín de Chaves no volverá a los despachos oficiales de la Junta de Andalucía que durante más de diez años le permitieron presuntamente, repartir 141 millones de euros a familiares, amigos, sindicatos y partidos afines y quien sabe a quien más.

Durante aquellos años y hasta el inicio de la investigación judicial de la juez Alaya, la Junta de Andalucía, que debía fomentar el empleo y combatir el desempleo, habría orquestado una trama de financiación irregular de particulares y empresas mercantiles que beneficiaría directamente a sindicalistas de UGT, a destacados miembros del PSOE, algunos elementos de IU y sindicatos y a su clientela política afín.

Las cuentas cantan: de 141 millones cobrados indebidamente, más de 700 millones fueron pagados sin iniciarse un solo expediente. Según las investigaciones de la Guardia Civil, al menos 7,6 millones de euros se habrían derivado a CCOO, UGT y el SAT.

En este asunto, el escándalo económico más grave de la Historia de España, lo peor no es la cantidad, ni que se no se devuelva el dinero, ni que el bandolerismo de Griñán, y los líderes socialistas y sindicales quede impune y les permita pasearse sin remilgos por una Andalucía que no les merece. Lo peor, es que se ha robado el dinero de todos los andaluces, para negárselo a los más necesitados, y desviarlo a una casta politiquera y sindicalera. Mal está que robe un funcionario, pero una operación de esta envergadura orquestada desde una Comunidad Autónoma nos hace ver la inutilidad de estas instituciones. Es la manera burda de hacer las cosas: en Cataluña, al menos CiU reparte los millones en forma de subvenciones.

Esta es la España de las autonomías, esta es la España de los políticos de medio pelo. Esta es la España de hoy, que los españoles no nos merecemos. Sólo hay un camino: el fin de las autonomías y el fin de los partidos políticos como cauces de representación. España no puede ser gobernada por entidades privadas que ningunean el interés general y el bien común en favor de espúreos intereses particulares.

¡Otra España es posible!

¡Una España socialmente justa!

¡Ayúdanos a conseguirla!