La Justicia debe prohibir la Cadena Humana Catalana por buscar la ruptura de España

cadenaLa Cadena Humana convocada por la asamblea Catalana para el próximo 11 de septiembre, jornada en que se celebra la diada catalana, es un nuevo desafío de Artur Mas a las instituciones, pero pagado por el dinero de todos los catalanes.

Mientras en Cataluña hay 50.000 menores malnutridos, el faraón de la barretina se dispone a gastar los últimos fondos públicos que debiera destinar a sanidad y educación en sus disparatadas acciones reivindicativas.

Lo peor, no es la permisividad de la Delegación del Gobierno, que debería haber desautorizado esta concentración, ni la inacción de la Justicia que debería investigar, procesar y sancionar a los responsables. Lo peor de este asunto, lo más siniestro y canallesco, es que en el actual “Estado de Derecho” cualquier opción política que cuestione la integridad del Estado está permitida, y no así aquellas organizaciones como Falange Española de las JONS, que cuestionan el sistema, y se deja caer todo el desprecio de los medios de comunicación y de las instituciones.

Artur Mas y la cadena humana son un ejemplo de la España butifarrera que nos han dado PP y PSOE. La España chabacana, chusca y torticera donde los taifas autonómicos, en sus delirios de grandeza, pueden gastarse el dinero del pan en fábulas separatistas, sin que el rey o sus secuaces lo impidan ni castiguen.