La responsabilidad de la UE ante la encrucijada Siria

10896906_429416630539336_849158545614755772_nDesde que comenzó el conflicto, Falange Española de las JONS se ha posicionado a favor de la independencia de Siria. La situación era muy clara: comenzaba a orquestarse una maniobra de acoso y derribo contra un país, que antes del conflicto era casi modélico en su zona: un régimen de rostro amable, con aperturismo a occidente, donde la mujer tenía independencia y la población gozaba de un alto grado de alfabetización y una posición económica envidiable con respecto a sus vecinos. El gran pecado de Siria fue ser el bastión de contención tanto del experimento de la CIA llamado alQaeda, como de las pretensiones israelíes por los Altos de Golán, gran reserva de agua en territorio de Líbano, el gran aliado sirio.

Esta operación, en la que participaron EEUU, Israel, Turquía y la Unión Europea ha tenido tres graves consecuencias: la creación y financiación del llamado Estado Islámico, la ruptura de la estabilidad en un avispero como es el Próximo Oriente, y el éxodo de refugiados a Europa.

La UE (y el gobierno de España de manera alarmante) han mirado para otro lado cuando las familias cristianas de Siria han sido aniquiladas, decapitadas, violadas, ultrajadas… A la actual España y a la Unión Europea no le importan el quebranto de la dignidad humana que sus cachorros del Estado Islámico vienen perpetrando. Solamente la Rusia de Putin se ha mostrado inquebrantable en la defensa del pueblo sirio y de la civilización frente a la barbarie.

Y únicamente cuando la emigración llama a las puertas de París o Berlín, ante la posibilidad de llegada de terroristas infiltrados, es cuando saltan las alarmas, aunque algún mentecato apátrida como Felipe González crea “necesaria la inmigración musulmana en España”. El capitalismo se quita máscaras: más mano de obra barata para un corrompido sistema neoliberal en el que las personas son una cifra, un número, una estadística.

Los falangistas nos vemos obligados a recordar a Felipe González y a Mariano Rajoy que los sirios no quieren ser inmigrantes. Los sirios quieren que quien ha montado esta catástrofe le ponga solución para poder volver a su país, para regresar a su hogar y para poder reconstruir su Patria.