La prioridad del Gobierno es el Valle de los Caídos. La de los falangistas son los parados, trabajadores y pensionistas

El Gobierno del Partido Socialista tiene muy claras sus prioridades. Por ahora, se ha aprobado una nueva concesión de subvenciones que irá destinada a los sindicatos mayoritarios, que dada su decisión de no presionar al nuevo gobierno con la reforma laboral es evidente que mantendrán apaciguado el descontento de los trabajadores con motivo de sus circunstancias laborales. El tiempo confirmará esta sospecha, pero dados los precedentes en la etapa de Zapatero hay motivos fundados para sospechar que los sindicatos mayoritarios reducirán el nivel de sus protestas por su connivencia con el Partido Socialista.

Los derechos de los trabajadores no parecen ser la prioridad del nuevo Ejecutivo, por más que su situación no esté mejorando pese a las estadísticas macroeconómicas.

Una de cada tres familias españolas todavía no puede permitirse costear vacaciones de una semana, mientras que una de cada cuatro no podría asumir un gasto imprevisto. Así se desprende de la Encuesta de Condiciones de Vida hecha pública recientemente por el Instituto Nacional de Estadística.

Lo que sí parece dominar muy bien el nuevo gobierno es su imagen pública de cara al sentimentalismo promovido por el pensamiento único liberalprogresista. La exhibición filantrópica para la que ha servido como excusa el barco Aquarius y sus falsos refugiados (futura mano de obra barata en Occidente gracias a las políticas neoliberales) es un chiste de mal gusto teniendo en cuenta que en nuestro país viven muchas personas, nacionales e inmigrantes, en la más absoluta miseria e indigencia, olvidadas por unas instituciones que sólo ayudan a aquellos que les reportan beneficios de algún tipo (incluyendo los publicitarios).

También resulta insultante que desde el Gobierno justifiquen el acceso a la reproducción asistida a mujeres lesbianas y solteras como un derecho al tiempo que rechazan la gestación subrogada con el argumento de que el deseo de ser padre o madre no es un derecho que esté por encima de los menores y las mujeres; siendo la realidad que, en ambos casos, se impone el deseo de unas personas a los derechos de los futuros niños concebidos de criarse bajo el amparo de una madre y un padre.

No hay que olvidar, tampoco, la enésima polémica suscitada por el Gobierno con motivo de la Ley de Memoria Histórica que pretenden reformar y aplicar a niveles de sectarismo superiores hasta la fecha, siendo ésta la mayor cortina de humo lanzada por el equipo de Pedro Sánchez en las pocas semanas que lleva en la Presidencia del Gobierno.

España merece un gobierno que se preocupe de verdad por solucionar los problemas de los trabajadores. Nuestro país pide a gritos que su soberanía y derechos sociales sean defendidos y reafirmados frente a todas aquellas instituciones que los limitan. Ante los presuntos cambios que va a traer el nuevo Gobierno, los falangistas denunciamos la gran farsa que el Régimen de 1978 y su partitocracia han supuesto para España. Nos reafirmamos en que Pedro Sánchez va a continuar con las políticas de Mariano Rajoy. Y el tiempo nos dará la razón, como por desgracia nos la ha venido dando desde hace décadas.

Falange Española de las JONS