La dictadura del FMI atenaza a los españoles

La economía española es un apetecible pastel -somos la cuarta economía de la zona euro- para los hombres de negro del FMI. Por ello sus mecanismos de presión son tan drásticos que buscan atrapar a España en un callejón sin salida.

Error 1: Endurecimiento de la Reforma Laboral

El Fondo Monetario Internacional cree que “la reforma laboral necesita ir más allá para generar empleo“. Abaratar el despido no se traduce en un aumento de contrataciones, tal y como hemos comprobado durante los últimos meses. Es sin embargo el flujo de crédito para las empresas y la liquidez las que favorecen la contratación, en un ambiente de confianza.

Error 2: Bajada drástica de salarios

El FMI defiende que se debe hacer “mayor uso de los nuevos instrumentos para que las empresas se ajusten modificando las condiciones laborales y no mediante despidos“. No es la bajada de sueldos el estímulo que deben tener las empresas como ya hemos señalado, y cuyas consecuencias estamos padeciendo: contracción del consumo (con el alza de precios asociada) y nuevos cierres de empresas.

Error 3: Simplificar el régimen de contratos

El FMI considera insuficiente el progreso en “la reducción de la perniciosa brecha entre contratos permanentes y temporales”. Por ello, pide que bajen los costes de despido para los contratos indefinidos. Los contratos temporales son contratos-basura, pero no es menos cierto que la propia naturaleza de muchos trabajos obliga a esta modalidad de contratación, de la que se ha abusado los últimos años indiscriminadamente. Donde si se debería racionalizar es en la gran tipología de contratos que existen en España, y en la eliminación de la discriminación positiva en todas sus variantes como medio de fomentar la contratación.

Error 4: Políticas de discriminación positiva para estimular la contratación

Para determinados grupos, como jóvenes y trabajadores de baja cualificación, el Fondo pide políticas más ambiciosas para reducir el coste (incluido el fiscal) de su contratación. Debe ser el talento y el esfuerzo quienes marquen la valía personal de cada trabajador, de manera que no se prime la ineptitud por razón de juventud, de sexo o de cualquier otro parámetro artificial que se elija para bonificar los contratos.

Acierta, no es para menos dada la gravedad del asunto, en diagnosticar que debe existir un pacto por el empleo y en que debe mejorarse el crédito. Pero no entra en el fondo de la cuestión: la banca privada es quien decide a quien concede un credito parael cual se han inyectado fondos. Debe ser la administración quien estudie y conceda este régimen especial de créditos a empresas a través del ICO, ya que el crédito debe ser entendido como un servicio y no como un negocio.

Los españoles estamos heridos de muerte por las políticas neoliberales dictadas desde Bruselas a los sucesivos gobiernos de PP y PSOE. El contexto de crisis, la fuga de cerebros y de trabajadores jóvenes ha creado además un problema demográfico que tendrá sus consecuencias dentro de diez años. Nos han robado, nos han estafado, nos han arruinado.

¡Basta ya de tomaduras de pelo!
¡Basta ya de robos y estafas!
¡Basta ya de expoliar al pueblo español para pagar sobresueldos al PP!

¡En España hace falta una revolución!
¡La revolución del sentido común!
¡La revolución de Falange Española de las JONS!