El Gobierno rescata con 30.000 millones a la banca mientras aumenta la presión fiscal a las familias

El Gobierno ha aprobado un segundo rescate para la banca por importe de 30.000 millones de euros, consistente en la transformación de los llamados activos fiscales diferidos (DAT), sujetos a impuestos, en créditos avalados por el Estado como refuerzo del capital bancario.

Este nuevo rescate se suma a los 30.000 millones inyectados por Zapatero en octubre de 2008, y a los 41.000 millones recibidos del fondo de rescate europeo bajo el Gobierno de Rajoy. Las principales entidades beneficiadas de este rescate encubierto son: BBVA, Santander, Banco de Sabadell, BFA-Bankia, Banco Mare Nostrum, Banco Popular y Bankinter. También participarán en el ejercicio Ibercaja, La Caixa, Ceiss, Cajas Rurales Unidad, Catalunya Banc, Kutxabank, Liberbank, Unicaja y NCG Banco.

Mientras tanto, en la España real, las familias soportan el alza del precio de la vida gracias al aumento del impuesto sobre hidrocarburos, al tarifazo eléctrico, al nuevo impuesto sobre el gas de 2013, o la subida del IBI, entre otros. Nuevamente son los bancos los grandes beneficiados. El sistema, atribuye a la banca privada las funciones que debe garantizar el propio Estado. No es aceptable que bajo el paraguas de la estabilidad del sistema bancario, se continúen aportando millones a fondo perdido a entidades privadas, en tanto que servicios básicos como la sanidad y la educación se recortan drásticamente.

Este rescate oculto de la banca, coincide con la condonación de algunas deudas crediticias contraídas por los partidos del arco parlamentario con entidades financieras beneficiadas por la medida.

El pueblo español sigue financiando a la casta política mientras se ve abocado a la pobreza. La única solución pasa por la nacionalización de la banca y el fin del régimen actual.