Los treinta dias de reinado de Felipe VI

flviTras un mes de reinado, Felipe VI sigue sin gustarnos. No nos gusta porque los valores caducos que encarna su decadente monarquía: un régimen de elegidos que detentan la más alta magistratura del Estado por cuestiones biológicas, negando a cada español la posibilidad de regir el destino de su pueblo.

Pero es que tampoco nos gusta por sus actuaciones: ha eliminado los tradicionales principios monárquicos para subvirtiendo la lógica legitimadora de la institución, ha ninguneado a los sectores que tradicionalmente defienden la monarquía, como el Ejército (no ha acudido a la entrega de despachos de los oficiales de la Marina en Marín) y sin embargo se ha reunido con colectivos tan estrambóticos como la liga de homosexuales españoles.

Sus heraldos, con La Razón a la cabeza, glosan sus excelencias por todos los rincones de un reino que se desvanece, caminando hacia el federalismo que auspician PSOE, Podemos e IU.

Con un Frente Popular tácitamente fraguándose, a pocos nos quedan dudas de que Felipe VI será el rey de un reino federal. Cosas más raras se han visto en la España contemporánea. Mientras tanto, tendrá que lidiar con una reina consorte plebeya, que ejerce una notable influencia negativa sobre el Jefe del Estado.