La reforma local es perjudicial para los ayuntamientos

La Ley de Reforma de Bases Locales que defiende el PP en solitario es una medida que no ajusta a las necesidades reales de los municipios españoles. Elaborada desde el punto de vista de la Hacienda Pública, denosta aspectos esenciales como la financiación de los servicios sociales,y deja la puerta abierta para privatizar algunos servicios esenciales como las basuras o la distribución de agua.

Por otro lado, limita algunas competencias a los ayuntamientos,cuando precisamente es el órgano que más hay que fortalecer por ser el más cercano a los vecinos, en favor de las diputaciones, donde el PP tiene mayoría.

El camino no es cortar la cabeza a los ayuntamientos. España debe reconsiderar su estructura administrativa: eliminar duplicidades, suprimir autonomías, y potenciar la comarcalización como mecanismo de aprovechamiento de los recursos naturales.

Pero sobre todo, España debe recortar en políticos profesionales y en partidos políticos. Ellos roban el dinero de los españoles, ellos lo malversan, y nunca lo devuelven. Reorganizar los ayuntamientos es solamente poner un parche sobre un cráter.