FE JONS le dice a Barack Obama: Go Home!

Barack Obama ha venido a España a poner orden. Por mucho que la prensa del régimen felipista se esfuerce en recordarnos que esta visita estaba pactada desde el mes de septiembre, como una agradable excursión de final de mandato del presidente americano. En realidad, el intervencionismo americano se ha disfrazado de viaje presidencial para atajar la inestable situación política que atraviesa España, que arroja más incertidumbre de la que pueden digerir los inversores estadounidenses en nuestro país.

Pero sobre todo, a lo que Obama ha venido es a mostrar quien da las órdenes en el mundo, a explicarnos las excelencias del TTIP, a reforzar el protagonismo de EEUU en el escudo antimisiles en plena crisis mundial, y a recordar al bloque oriental (recordemos que China tiene la mayor parte de la deuda pública española) que España pertenece al área de influencia de Washington.

Los falangistas nos posicionamos abiertamente en contra de la visita de Barack Obama porque vemos en ella una violación de nuestra soberanía nacional: por la presencia de sus bases en territorio español cedido para ello; por la injerencia política en los asuntos españoles; por el imperialismo de sus acciones militares, que no van encaminadas a alcanzar la justicia social o la salvación de almas sino a reforzar el Orden Mundial salido de la II Guerra Mundial, o su influencia en las finanzas de nuestro país. Éstas son solo algunas de estas razones. Pero los tentáculos del imperialismo van más allá: la aculturación, la imposición de una sociedad de consumo unida al “american way of life”y el capitalismo como sistema económico que solo busca la ganancia por ganancia, despreciando al hombre.

Pero además es que Barack Obama no nos gusta. Es un personaje siniestro que nos huele mal. El genocida Obama, premiado con un devaluado Premio Nobel de la Paz, es el responsable de imponer un régimen de terror en el mundo. Libia, Egipto, Siria, Iraq, Ucrania… la lista es interminable. Las víctimas incalculables. La hipocresía de este presidente es tal, que hace una semana su mujer Michelle aprovechó su viaje para hacer campaña en favor de la escolarización de las niñas en el mundo. No sabemos si entre ellas están las niñas cristianas asesinadas en los colegios católicos de Nigeria por Boko Haram o las universitarias que podían ir a la universidad siria antes de la guerra que su marido auspició, financiando a DAESH.

Por todo esto, OBAMA, GO HOME!