La reforma de las Fuerzas Armadas deja a España en situación de vulnerabilidad

DGC_120327_Visita_ministro_CGE_02_GEl Gobierno ultima la nueva organización de las Fuerzas Armadas, que consistirá en la concentración de recursos en la llamada Fuerza Conjunta, que contará tan sólo con 10.000 efectivos, un 10 % de la actual plantilla. Según el ministro Pedro Morenés, esta reforma permitirá disponer de una fuerza de choque y despliegue rápido, aunque lo cierto es que cuerpos como la Legión, la infantería de marina, el Regimiento de Caballería o la propia UME tenían una alta capacidad de movilización en un tiempo récord.

Sin dinero para maniobras

Según los datos del propio Ministerio de Defensa, desde 2008 no había asignación para cubrir las maniobras, por lo que se aprovechaba para que aquellos militares que participaran en misiones internacionales, recibieran una intensa instrucción, y cubrieran sus carencias en equipos y pertrechos, lo que ha entrañado un riesgo para los militares españoles en Misiones en el Exterior.

Desguace de buques y aviones en la Armada

Los recortes presupuestarios han adelantado el desguace del buque insignia de la Armada, el portaaeronaves Príncipe de Asturias, así como la cuarta parte de la flota de aviones Harrier de despegue vertical, debido a la imposibilidad de su modernización, lo que ha reducido la maniobrabilidad en operaciones marítimas. La flota ha quedado reducida a 12 unidades Harrier (más una de entrenamiento) cuya vida operativa está previsto que concluya en 2020, sin tener aun constancia de que vaya a haber un relevo.

Sin aviones de reabastecimiento en el Ejército del Aire

El Ejército del Aire pierde una de sus principales capacidades: el reabastecimiento estratégico en vuelo, tan importante en misiones en el exterior, ya que sólo se dispone de un Boeing 707 con dos años de servicio antes de su jubilación, y los cinco Hércules KC-130 para reabastecimiento, mucho más limitados.

La burbuja inmobiliaria de Defensa

Finalmente, el Ministerio de Defensa, como ya hiciera durante la era Aznar, quiere deshacerse de 86 instalaciones militares en los próximos tres años, básicamente subdelegaciones provinciales, residencias militares y el Hospital de San Fernando. La medida, un tanto oscura, prevé el ahorro de 15 millones de euros anuales, para lo que se necesitan desembolsar 40 millones en concepto de traslados de personal y adecuación de sus nuevos alojamientos. A partir de 2017, se cerrarán otras 77 instalaciones, con un ahorro anual de 37 millones, aunque la inversión necesaria es muy superior: 807 millones.

FE JONS apuesta por un ejército movilizable

Los falangistas proponemos un modelo de ejército popular de reemplazo y movilizable, pues es al pueblo español, y no al Estado, a quien compete la defensa de sus fronteras.

Por eso apostamos por un ejército con una mínima parte de su estructura profesionalizada, y una tropa popular y movilizable, bien dotado, en el que lejos de ser considerado como un trabajo funcionariado o como una apuesta mercenaria, suponga la materialización de unos valores supremos como son la Nación, la Patria y la idea de España.

Un ejército, que inspire valores, y que no sea un brazo más de la decadente política de Estado, tal y como ocurre en la actualidad. Con un ejército que defienda la Unidad de España frente al exterior, pero también en el interior, cualquier español no tiene la oportunidad de defender a su Patria.

Pero también un ejército que tenga una visión estratégica propia, alejada de los objetivos americanos o paneuropeístas. España debe encontrar su vocación histórica universal, y poner todos los medios para alcanzar. Un ejército grande en valores para una España merecedera de él. Cuán lejos estamos de ello.

¡Oh Dios, qué buen vasallo si tuviese buen Señor!