Los españoles no somos moneda de cambio

Esta semana el partido en el gobierno, que en lo económico sigue personificando la cara más agresiva de la derechona de toda la vida, entraba en la actualidad nacional como un elefante en una cacharrería. Tras el resacón de las elecciones catalanas y a la espera de la investidura del presidente de la Generalidad de Cataluña, la presidenta del parlamento vasco calentaba el ambiente al pedir la presencia de Bildu en un foro por la libertad. Quiroga no debió recordar la cantidad de políticos vascos, entre los que se encuentran varios concejales y sindicalistas de Falange Española de las JONS, que han sido asesinados hasta hace una legislatura. No somos moneda de cambio. A las pocas horas, en la manifestación celebrada el 12 de octubre en la plaza de Cataluña de Barcelona, a la que sí asistió oficialmente FE JONS, el partido gobernante fue el gran ausente, con excepción de su díscolo representante en Cataluña, que quiso celebrar, desde su liberal concepción europeísta de la patria, el día de la Hispanidad.

Para el gobierno España es una marca comercial. No hablan de patriotismo en sus declaraciones públicas, pero sí de la tan manida “Marca España”, un invento neoliberal que sólo busca posicionar las empresas del Ibex 35. Y la marca España estará de moda, hasta que llegue otra a este mercado inventado que sea más rentable.

Los falangistas denunciamos que los españoles no somos una moneda de cambio con Europa ni EEUU. Los trabajadores españoles tenemos una Patria que se llama España, y una dignidad que ha demostrado su manera de ser a lo largo de los siglos, acometiendo imposibles empresas altruistamente. Por ello no podemos formar parte de una comparsa, la capitalista, con centro en Bruselas y Washington que solamente se mueve por un interés económico, despreciando la voluntad, la salud y el bienestar de sus gentes. Por ello pedimos la salida de la Unión Europea y de la OTAN, por ser organizaciones que no buscan el bien del pueblo español, al que restan soberanía y poder de decisión.