La revuelta social como mecanismo de cambio

revEn España no hay hoy en día un clima de revuelta social porque nunca hemos tenido los españoles, una verdadera revolución nacional de entidad para que el pueblo alcance su plenitud. Y no la hay, porque ese mismo pueblo ha sido educado en un paternalismo, que en nuestro días ha demostrado su efectividad tan beneficiosa para los poderes fácticos: la ingeniería social iniciada por los socialistas y continuada por el PP, ha fructificado. Varias generaciones de españoles sin ilusión por cambiar el estado de las cosas, con miedo a la protesta por la represión económica, policial y política que ejerce el régimen contra nuestros compatriotas. Les ha salido redondo.

Llevamos cinco años de crisis (aproximadamente) y no ha habido huelgas, no han estallado movimientos de protesta, no ha habido acciones contundentes. De los sindicatos amaestrados por el mismo régimen del que forman parte nada se puede esperar. De los partidos tradicionalmente reivindicativos de la extrema izquierda, como  IU, tampoco, pues son casta igualmente: también han robado a los desempleados y de igual manera han saqueado de las cajas de ahorro, el dinero de los trabajadores. Los únicos resplandores de revuelta, el 15M, fue desmontado por una pinza apretada por un lado por el poder coercitivo del régimen, y por otro por la glotonería de una izquierda demagógica que quiso apropiarse del sentir popular, precipitando su disolución.

España solo puede cambiar con una gran revuelta social. Los falangistas no sabemos si tiene que ser por la vía pacífica o por la vehemente, pero si sabemos que debe implicar a todos y cada uno de los españoles. Ya no se puede vivir al margen de la actualidad, insensibles ante la pobreza de los españoles, ante la desnutrición infantil y ante la miseria. El voto de castigo ya no sirve de nada. Es un truco más del sistema para que lo único que cambie sean las conciencias de los votantes. Es hora de salir a protestar para que esta dictadura de los partidos políticos llegue a su fin. Los falangistas somos revolucionarios. Por eso queremos transformar el sistema, y construir uno nuevo a medida de los españoles. ¡Únete a nosotros!

https://falange.es/contenido/solicitud-de-colaboracio/