LA DICTADURA DEL “LOBBY” ENERGÉTICO EN ESPAÑA

Pixarbay / CC0 Public Domain

A estas alturas de la vida todo el mundo ha padecido en sus bolsillos los efectos de la dictadura del lobby energético. La prensa, haciendo su función de correa de transmisión de las directrices del gobierno, nos hace creer que los costes de producción de la energía se disparan en época de frío y calor extremos, a causa de una mayor demanda. Esto es cierto en parte, ya que cuando estos periodos de clima extremo se terminan, el servicio sigue computándose al mismo precio. Las energéticas culpan al gobierno, y éste a las multinacionales.

La realidad es que ambos son responsables de la pobreza energética, y ambos comparten objetivos: las multinacionales del gas, la electricidad o el petróleo son las pasarelas que permiten una “segunda vida” a los ex mandatarios de nuestro país.

Los efectos de esta dictadura son claros: imposición de tarifas abusivas, aumento unilateral del precio de los servicios, y clausulas contractuales abusivas. En el otro extremo se sitúa el pueblo español, empobrecido, recibiendo un mal servicio y extenuando por la imposición de un gobierno aliado con los grandes mercaderes de la energía.

Los falangistas siempre hemos defendido que la electricidad, gas y petróleo, como fuentes energéticas, deben ser exclusividad del Estado, debido a su carácter estratégico para el bien común. Por ello denunciamos la acción de los partidos políticos liberales, que hacen de una necesidad común su negocio, a costa de poner en peligro la vida de cientos de españoles que se han visto abocados a la pobreza energética.

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